Cómo hacer una maleta y no morir en el intento. (Esta vez, de verdad).

Cómo hacer una maleta  y no morir en el intento.  (Esta vez, de verdad).

Ya están aquí: Las vacaciones. Ese momento del año que tanto ansiamos y parece no llegar nunca. Pero creedme amigos, llega. Y con ello, uno de los dramas a los que más pereza nos da enfrentamos: la maleta.

Y es que, no nos engañemos, por mucho que nos proponemos hacerlo mejor la próxima vez, la maleta es algo que nos sigue atormentando cada vez que tenemos que elegir lo que nos vamos a llevar. 

¿Eres de los que, a pesar de llevarse el armario entero, abres la maleta después de 10 horas de viaje y te das cuenta de que has olvidado tu cepillo de dientes, y acabas comprando un pantalón en el Zara más cercano, porque ninguno de los que te has llevado te convence?

¡No más drama! Este año os proponemos un reto: cerrar la maleta sin tener que sentaros encima, sin olvidaros nada y creando más looks con menos prendas. 

Parece imposible ¿verdad? Pues es más fácil de lo que crees con nuestros 3 mandamientos para hacer la maleta perfecta

1. Planificación

2. Menos, es más

3. Aprovecha el espacio

¿Quieres saber más? Aquí van nuestros tips para hacer la maleta y no morir en el intento. 

¿Nos vamos?

Planifícate

Pon en práctica el método “7-3”: 7 pensando y 3 ejecutando. Todo el tiempo que dediquemos a planificar será tiempo invertido y una vez nos pongamos a ello nos llevará la mitad de tiempo preparar la maleta.

1. La información es poder.

Para saber qué tipo de maleta llevar y qué prendas son las más adecuadas para ese viaje, nos conviene mirar previamente información como las condiciones de tu compañía de vuelo, para así elegir la maleta ideal en función de lo que te permiten. Evitaremos muchas sorpresas.
También es recomendable echar un ojo al tiempo meteorológico que va a hacer durante nuestra estancia. Así nos aseguramos de que “el por si acaso”, sea realmente eso, y no el 90% de nuestra maleta.

2. ¿Qué prendas necesito y cuántas?

Te proponemos un método super visual para saber el estilo de prendas que tenemos que llevarnos (más sport, más formal…) y la cantidad que necesitamos guardar, de acuerdo al tiempo que vamos a pasar haciendo cada actividad.

Dibuja un círculo y divídelo en función de las actividades que vas a hacer. Asignaremos más espacio a las actividades que vamos a hacer con más frecuencia e iremos reduciendo el tamaño de los “quesitos” con los planes que vayamos a hacer menos.

Con esto evitamos que el 90% de nuestra maleta sean zapatos de tacón y vestidos de noche cuando realmente lo que vamos a hacer es turismo de ciudad. Tus pies te lo van a agradecer. 

*¿Quieres saber más sobre cómo crear tu armario cápsula y aprender a controlar tu imagen? echa un vistazo a las formaciones de asesoría de imagen de DNI School.

3. La “magia” de las listas

Papel y boli serán tus mejores aliados para esta fase de planificación. 

Crea una lista tipo “check” añadiendo todas las prendas que vas a necesitar de acuerdo a la información que has consultado.  

Esta lista te servirá, además, para los próximos viajes que tengas. 

¿Ahorrar tiempo cada vez que haga la maleta y asegurarse de que no me dejo nada? Sí, gracias. 

Puedes hacerla tú y personalizarla al máximo o escoger la plantilla que más se ajuste a tus necesidades en internet. 
Aquí os dejamos un link a Pinterest con varios ejemplos que son interesantes y que pueden ayudaros.

4. No lo dejes para el último momento.

Empieza a pensar lo que quieres llevarte a ese viaje unos días antes de hacer la maleta y así asegurarte de que tienes a mano todo lo que quieres guardar. Haciendo esto, si tienes que lavar alguna prenda o recuperar esa camiseta que te encanta, pero la tiene tu mejor amiga, tendrás tiempo para hacerte con ella.

Menos, es más 

Cuánto hemos oído esta frase y qué poco caso lo hacemos. ¡Pero es verdad! Menos, es más. Y a la hora de hacer la maleta es algo que nos va a salir la vida (o, al menos, nos va a ahorrar mucho tiempo).

1. Colores neutros

¿Has tenido la sensación de que te has llevado todo el armario de viaje, pero a la hora de la verdad, “no tienes nada que ponerte”? Esto no te pasará si escoges prendas con colores neutros. Los colores neutros combinan todos entre ellos, por lo que, si escogemos prendas con estos colores, podremos hacer el doble de combinaciones con la mitad de prendas, porque todo combinará con todo.

2. Cambio de look en menos de 2 minutos.

Incluye una prenda como una cazadora, camisa de lino o americana para darle un giro de 180º al look. Haz la prueba; con el outfit de todo el día, añade este “sobre todo” y un labial rojo…et voilà, un segundo look con una sola prenda en tiempo récord.

3. Fieles aliados: Los Complementos.

Incluye en la maleta complementos como collares, pendientes o sombreros y gorras para dale un toque diferente cada día.

Echando mano de los complementos, podemos cambiar la apariencia de un look simplemente añadiendo unos pendientes, un collar o un sombrero. 

Es una forma de cambiar de look en poco tiempo y ocupando un espacio mínimo en la maleta.Para guardar los complementos puedes optar por pastilleros de diferentes tamaños, ya que tienen muchos compartimentos y podrás guardar los complementos de forma segura y muy organizada.

Aprovecha el espacio al máximo

Llega la hora de la verdad. La hora del Tetris y la hora de meternos en la mente de Marie Kondo. 

Para sacar el máximo partido a la maleta, comienza dividiendo la maleta en dos

En la mitad que tiene las cintas guarda la ropa y en la que tiene rejilla con cremallera puedes guardar ítems que van más sueltos como el neceser, tenacillas, zapatos…

  • Un método para aprovechar el espacio al máximo es enrollar las prendas en sí mismas hasta que queden compactas. Ahorraremos espacio y, aunque parezca mentira, ¡la ropa se arruga menos! Repite el proceso con pantalones, camisetas y sudaderas o jerséis.
  • Una vez tenemos los rollitos hechos, guárdalos rellenando los huecos que hay entre las barillas de la maleta para crear una base plana sobre la que colocaremos las camisas (esta vez estiradas) y las americanas.
  • Una forma de evitar que las camisas se arruguen y de que, además, aprovechamos el espacio, es enrollar un cinturón y colocarlo en el cuello de la camisa para que se mantenga la forma y no se arrugue demasiado.
  • En los pequeños huecos que nos quedan, guarda la ropa interior.

Con el lado de las cintas completo, pasamos a la zona de la rejilla. 

  • Agrupa cada par de zapatos en una bolsa. Puedes meter una bolsita de té en cada zapato para que no desprenda olor. Dentro de los zapatos guarda los calcetines en el interior.
  • Guarda en este compartimento el neceser con los productos de higiene. Es recomendable llevar un neceser transparente si vamos a pasar controles de aeropuertos.
  • ¡Truco beauty! Para evitar que se derramen los productos líquidos como el champú, cremas…etc, coloca papel film en la boquilla del producto y después cierra con la tapa. Así no se abrirán los botes
  • Para que el maquillaje llegue intacto, coloca un disco desmaquillante dentro de los polvos de sol, colorete, polveras…etc. 
  • Termina guardando el secador, tenacillas de pelo…etc. Puedes enrollar los cables en un tubo de cartón de algún papel higiénico que hayas terminado.
  • Deja los objetos electrónicos como ordenadores o cámaras en la mochila. Cuando tengas que pasar controles de seguridad lo tendrás mucho más a mano que si lo guardas en la maleta y así ahorras espacio.

No te olvides de…

Nuevos tiempos, nuevos ítems: 

No olvides tu gel hidroalcohólico y tus mascarillas. Visitar monumentos impresionantes, cenar a la luz de la luna o dar paseos por la playa no están reñidos con las nuevas medidas de higiene. ¡Seguridad ante todo!

Siguiendo estos pasos tendrás éxito asegurado y podrás comenzar a disfrutar de tu viaje mucho antes de montarte en ese avión. Contadnos si habéis conseguido el reto y

Bon voyage!

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