Maquillaje Euphoria: Generación Z

Maquillaje Euphoria: Generación Z

La expresión más literal del maquillaje

Si hablamos de series que han dado de qué hablar este 2019, probablemente nos vengan a la mente una lista de nombres que no es precisamente corta (Netflix, HBO, Amazon Prime…). Pero si hablamos de “La serie” que ha marcado un antes y un después en el maquillaje, en la forma de entenderlo y de expresarnos a través de él, sin duda, pensamos en “Euphoria”.

Un retrato sin tapujos de la Generación Z, sin medias tintas, donde podemos sumergirnos con los personajes en lo más profundo de sus problemas.

¿Y por qué este “antes y después” en un drama adolescente como es Euphoria? Sencillo, pero maravilloso: El maquillaje se convierte en otra herramienta narrativa más de Euphoria. Cada look (diferente para cada chica y episodio) refleja a través del color y de la creatividad el mundo interior de los personajes. Así lo explicaba Doniella Davy, responsable de los looks en la serie

“La generación Z no solo usa el maquillaje para expresar quiénes son, sino también para plasmar quiénes quieren ser ese día” _Doniella Davy

Rue (Zendaya) con su línea rota (¿como ella?), emborronada y con unas lágrimas (literalmente) hechas de glitter debajo de los ojos; Jules (Hunter Schafer) con sus ojos explosivos de color; Maddy (Alexa Demie) con gloss en los labios y un huracán de cristales; y Kat (Barbie Ferreira) con en rojo vinilo en los labios y los ojos ahumados con inspiración gótica.

Como vemos, una bomba creativa que no se podía quedar en la pantalla. Desde miles de adolescentes recreando los maquillajes en redes sociales hasta diseñadores haciendo sus propuestas en grandes pasarelas. 

El brillo, el color, lo extremo y la expresión a través del maquillaje, es tendencia.

Foto de Huda Beauty en Instagram

Cuando las lágrimas se convierten en purpurina.

Cada vez más, dejamos de asociar al glitter al carnaval y más a alfombras rojas, pasarelas y, por qué no, un sábado noche para salir a cenar. Vía libre para el glitter.

El personaje de Rue, interpretado por Zendaya, tiene una drogadicción desde el instituto al que se le unen inseguridades, sensación de soledad y tristeza. Sin embargo, el director nos deja ver el gran amor que siente por sus seres más cercanos.
Para representarlo, vemos a Zendaya con la cara lavada y dos triángulos invertidos dibujados de purpurina bajo los ojos simulando lágrimas. Una forma opuesta de utilizar el brillo.

Color como medio de vida

El color pasa a otra dimensión y las líneas del ojo cogen formas imposibles. Y eso es Jules; color y líneas. Una adolescente trans que es nueva en la ciudad, que establece una estrecha relación con Rue y es víctima de los juegos mentales de Nate (el típico personaje “cachas” popular).

Davy experimenta con Jules utilizando neones y pasteles, líneas gráficas e inspiración abstracta en general. Sus looks no son muy pulidos, porque, aunque Jules es una chica trans, su objetivo es sobrepasar los estereotipos y las normas de género.

A medida que la temporada avanza, el maquillaje de Jules, colorido y con esperanza, comienza a cambiar en una dirección más oscura, acorde con la lucha interior que está experimentando su personaje.

Maddy, una coraza de pedrería y pestañas postizas.

Davy describe a otro personaje, Maddy (Alexa Demie), una ex reina de concursos de belleza infantil que está enamorada de Nate, un novio maltratador, como una persona que usa el maquillaje como coraza y como medio de supervivencia. 

La rebeldía de Maddy, que está enfadada con su madre por arruinar sus sueños de reina de la belleza se retrata con la firmeza de su maquillaje.

Maquillaje recargado en los ojos con varias capas de sombras llamativas, eyeliners, pestañas postizas y pedrería. 

Sin embargo, hay cierta vulnerabilidad detrás de toda esa firmeza, dice Davy “Hay una tragedia detrás de esa “armadura”, por eso está tan elaborada.

Kat, de sutil a diosa a golpe de labial rojo.

Kat (Barbie Ferreira), utiliza la dominación sexual como chute de autoestima y tiene una de las transformaciones visuales más sorprendentes de toda la serie. Davy explica que pasa de ser una “virgen autoconsciente que escribe fan fictions” a una versión mucho más segura llevada al extremo.

Con Kat, pasamos de la cara lavada a un look más duro, sin pulir y muy fiero. Ya sea a través de los ahumados o con colores llamativos en los párpados. Labios rojos y morado mate.

Su maquillaje nos lleva a una estética gótica que, incluso, en alguna escena aparece con cruces invertidas bajo los ojos.

Con el maquillaje de Kat, explica Davy, quiere expresar algo como “que le jodan a todo lo preciosista y sutil”.

Desde luego, corta no se queda.

La generación “Z “ y la redefinición del maquillaje

Si analizamos el maquillaje de Euphoria de forma global, veremos que ese aspecto tan vibrante y brillante de los maquillajes de estos personajes está impulsado por la oscuridad de sus vidas. 

“Toda la pedrería y el brillo de Euphoria me rompe el corazón”, dice Davy.

La generación Z está redefiniendo por completo lo que el maquillaje puede llegar a ser. Se acogen a la libertad de expresión, desafían las normas de lo que consideramos “belleza” y se imponen a través de elementos que les definen, sin importar si está bien o mal.

Como adelantamos antes, esta declaración de  intenciones no se podría quedar sólo detrás de la gran pantalla y salta a las pasarelas, donde nos muestran las tendencias que vienen de cara a este 2020.

¿Un adelanto? Color, líneas que se salen de lo convencional, brillo, inspiración años 60 llevado al estilo más “glam” y texturas. Todo ello sobre un lienzo de piel limpia tipo “no make up”.

Nos suena, ¿verdad?

Euphoria en pasarela

El maquillaje de Euphoria se ha subido a las pasarelas y nos ha dejado creaciones como las de Marques’Almeida, en la que vemos desde una piel perfectamente trabajada y desnuda, hasta un ojo lleno de color en azules y rojos.

Otras propuestas como la de Chromat, con un ojo de gato degradado desde el lagrimal hasta la parte externa de la sien, decorado con puntos de neón. ¿Nos suena a Jules? Cividini, con rostro perfecto con los pómulos bien marcados, en el que apenas vemos marcados los contornos (¿se hará a un lado a la moda del contouring del imperio Jenner?) dando protagonismo a las formas naturales y orgánicas de la piel. En cuanto a labios, hidratados. Terminando con los ojos, con una explosión de color pero en completa armonía con el resto del rostro.

El eye liner deja de ser una simple línea y se rodea de glitter.

El clásico ahumado en negro, a ras de pestaña, se reinventa y redibuja con azules, verdes, blancos y hasta se decora a base de purpurinas, pan de oro y brillantes.En House of Holland recrean un efecto antifaz con glitter, apliques y purpurina.

Oscar de la Renta o Ralph&Russo nos demuestran cómo las líneas también se reinventan y cambian de lugar. Enmarcan el arco ciliar o se alargan casi hasta la sien.

Todo vuelve.

Doniella Davy afirmaba que se había inspirado en los años 60 a la hora de crear los maquillajes de Madie, llevándose el look “Twiggy” a un maquillaje actual y rompedor, pero con códigos que nos recuerdan al maquillaje de época.Este tipo de inspiración lo vemos en pasarelas en propuestas como las de Lutz Huelle, que da un paso atrás en el tiempo y rememoran a figuras como la de Twiggy con looks como este, con párpados repletos de purpurina iridiscente y pestañas (sobre todo inferiores), bien marcadas.

Lo natural y el lado más ‘artist’ se combinan este año

Ya no se miran como dos estilos diferentes, han encontrado la forma de hacerse uno.

¿Será por Euphoria? ¿Por las inspiraciones de los maquillajes de la generación Z?

Hay algo que está claro, cada vez queremos vernos más a nosotros y utilizamos el maquillaje para expresarnos, no solo como herramienta de belleza. 

No sabemos qué vendrá la próxima temporada, pero sigamos haciendo del maquillaje un lenguaje sin normas. Eso no puede cambiar.


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